Mostrando entradas con la etiqueta Reseña. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reseña. Mostrar todas las entradas

viernes, 7 de diciembre de 2012

Alguna Poesía brasileña, Antología (1963-2007)



Alguna Poesía brasileña, Antología (1963-2007)
Mata, Rodolfo (Compilador,Prólogo,Nota,Traducción)
Crespo, Regina (Compilador,Nota,Traducción)
UNAM
México, 2009
p.p.414

Alguna poesía brasileña, Antología (1963-2007) es una interesante muestra de 22 poetas brasileños nacidos entre 1935 y 1963. Regina Crespo y Rodolfo Mata reúnen y traducen conservado en muchos de los poemas la naturaleza rítmica del original. Alguna Poesía brasileña permite ver la evolución de la lírica de esta tradición después del Concretismo y como pasados los años, y pesar de establecerse como forma fija, se mantiene vigente, sobre todo en aquellos poetas nacidos a finales de los cincuentas (Josely Vianna Baptista) y principio de los años sesentas (Joao Bandira), pero no con la misma revelación expresiva. En esta muestra hay poetas que son imprescindibles en nuestro panorama poético latinoamericano, aquellos que producen una poesía mucho más personal e incluso con rasgos místicos (Adelia Prado); mucho más arrobadora y exaltada (Roberto Piva, Wally Salomao), e incluso aquellos que hacen convivir la canción pop y la poesía del lenguaje, síntesis perfecta de la poesía popular brasileña, con algún tinte social y de vanguardia (Paulo Leminski); y finalmente una poesía conversacional (Ana Cristina Cesar) que resulta extraña entre tanto artefacto verbal desprovisto de emoción. En Alguna poesía brasileñ, es un acercamiento a la poesía de este país, en el que sobran los poemas que redundan en los mismos hallazgos, las asonancias y la paranomasia, por poner un ejemplo muy dominante, que redundan en muchos de los poemas, si bien es cierto que estas figuras son muy cercanas al dialecto del portugués brasileño, sólo dotan de eficacia melódica al poema, sin mayor revelación. En resumen, adentrarnos a esta muestra de la poesía brasileña despejara nuestra curiosidad sobre la poesía más contemporánea de este país del su americano. 

Versus




Versus: otras miradas a la obra de Octavio Paz
Compilación y prólogo de José Vicente Anaya
Ediciones de Media Noche, Universidad de Zacatecas, Gobierno del estado de Zacateca, Instituto Zacatecano de Cultura
México 2010, 
p.p. 272

Comprender la figura ecuménica de Octavio Paz  es comprender en gran medida la naturaleza de nuestra escena literaria actual, su figura avasalladora ha dejado una obra poética y ensayística que ha sido estudiada en un terreno de evidente preconización que se ocupa poco o nada de los claroscuros. Versus: otras miradas a la obra de Octavio Paz, es un ejercicio que puede resultar incomodo para aquellos lectores del Premio Nobel mexicano que lo pretenden irreprochable en su actuar artístico e intelectual. Los ensayos de Versus… reflexionan sobre su trabajo lírico, su postura impositiva sobre el ejercicio poético, su pensamiento político, ese que hacia el final de su vida se adapta en una abierta relación con el PRI, el  salinismo y su affair con Televisa. En Versus destacan los ensayos “El retardado surrealismo de Octavio paz” de José Vicente Anaya, “Poesía en movimiento, caducidad del instante” de Carlos Roberto Conde, “Los seis errores más comunes de Octavio Paz acerca de Villaurrutia y los contemporáneos” de Evodio Escalante y “De la índole crustácea de la poesía” de Heriberto Yépez . Finalmente Versus… es un lúcido ejercicio de crítica literaria, que ayuda a comprender mejor, desmitificar la obra y dar humanidad a la personalidad de Octavio Paz. 

lunes, 28 de mayo de 2012

LA VANGUARDIA COMO UN HÁBITO




Simulacro de sortilegios, antología poética
Emilio Adolfo Westphalen
DGP/Conaculta
México, 2011, 283 pp.
por Mijail Lamas
Se cuenta que una vez se le tomó por santo ya en avanzado estado de putrefacción.
Emilio Adolfo Westphalen
El surrealismo, como movimiento internacional, logró repercutir profundamente en la literatura hispanoamericana; la presencia que tuvo en países como México, Argentina y Perú fue determinante para el desarrollo de nuevos caminos expresivos y la liberación de la dicción poética. Las obras de Octavio Paz, Enrique Molina o Emilio Adolfo Westphalen representan la asimilación del movimiento desde este lado del Atlántico, apuntalando al movimiento como uno de los de mayor influencia en el continente.
En el camino que trazan las vanguardias en América, la obra de Emilio Adolfo Westphalen surge como pionera de una expresión que modificará profundamente los registros de la poesía peruana y buena parte de la poesía latinoamericana.
Ante tal panorama histórico, la aparición de Simulacro de sortilegios, antología poética, resulta una oportunidad para recorrer la obra de este enigmático escritor que a la edad de 22 sorprendió a propios y extraños con su primer libro, Las ínsulas extrañas (1933), y que después de su segundo libro guardaría un silencio de 45 años, salpicado por infrecuentes publicaciones en revistas.
En este primer Westphalen conviven de manera orgánica la influencia del Vallejo de Trilce, el ripio consecuente de la escritura automática y por momentos la reiteración a la Gertrude Stein. Su atasque rítmico y su desarticulación sintáctica, aunque prefigurados en su programa de ruptura, por momentos parecen atender a una congestión anímica más que a una deliberada búsqueda experimental.
Bajo la llama la gota de sangre el ave
La noche es más lenta
Se empina
Por te ver si yo
Aunque estás muerta
Oyes
Ante los repetidos ejemplos es fácil concluir que Westphalen es un vanguardista en la forma y un romántico en el fondo, además de que no logra desprenderse del todo de cierto léxico modernista, que resulta mucho más presente en su posterior libro, Abolición de la muerte (1935).
Lo que entonces sorprendió de Las ínsulas, su acumulación de frases inconexas, su dislocación sintáctica, su decidida rispidez sonora, resultan después de cinco poemas, estrategias predecibles y algo monótonas. No obstante, es importante mencionar que este tipo de ejercicio formal que desarrolla Westphalen ha florecido de manera mucho más afortunada en poetas como Gonzalo Rojas, Juan Gelman, Octavio Paz y hasta en la prosa de Julio Cortázar.
En el apartado “Abolición de la muerte”, Westphalen reproduce de manera más definitiva la fórmula bretoniana de “Unión libre”: acumulación de imágenes seriales, que en el caso de Westphalen no siempre son afortunadas. La cadencia de sus versos es decididamente menos entrecortada y atiende a un flujo de pensamiento en menos tensión:
Y las manos líquidas para a tientas encontrase
Y algo como cabeza rodando por las escaleras
Y algo como frutos subidos de círculo en círculo
(…)
Había tantos nidos de dulzura y silencio entre nuestras bocas
Mientras que “Balanza exacta” es una reunión de pedacería donde lo que más destaca es alguna prosa que por momentos recuerda al Cortázar de Historias de cronopios y de famas, en “Belleza de una espada en la lengua”, Westphalen logra una mayor efectividad metafórica, mediante un trabajo de depuración, con el que logra construir miniaturas en las que es evidente la remoción de algunos residuos de la escritura automática, además de plantear un extrañamiento mucho más directo. Tampoco es raro observar la búsqueda de una cadencia menos dispar.
Nadie más sino
Nerval capta la diáfana
Mirada que concede
La vida como una muerte
Gozosa porque negada.
En los demás apartados de Simulacro de Sortilegios… Westphalen continúa depurando su peculiar poética, y del exaltado verso surrealista pasa a miniaturista ocurrente, no siempre afortunado. Sus recursos han ido gastando, su formula se sintetiza, se fragmenta o se destruye.
Así, mientras que en sus primeros libros hace añicos la convención formal de la poesía heredera del modernismo, hacia el final de sus días nos entrega una candorosa y malograda pedacería en la que abusa de la descripción y cierto tono anticlimático, donde la ironía es insuficiente para la vuelta de tuerca.
Frente al mar del poniente — el cuerpo en pie del amante tapaba casi por completo el de su compañera — reclinado sobre reducido parapeto.
Eran visibles — con todo —brazos desnudos alrededor de cuello ajeno y — abajo — extremos deleitables de las piernas — meciéndose lenta — pendularmente.
Hay que resaltar que si bien al final de sus días sus estrategias formales se fueron modificando, Westphalen no logra mover el registro de su sensibilidad como otros poetas de su tiempo.
Finalmente, y más allá del museo de la vanguardia, Emilio Adolfo Westphalen se nos presenta como un pionero de la liberación expresiva de la poesía en lengua española, sobre todo desde el nivel sintáctico, además de pertenecer a esa legión de poetas americanos que disemina la buena nueva del surrealismo y su escritura automática. Sus estrategias, como apuntaba previamente, encontraron mejor suerte en otros poetas, sobre todo porque en él esta expresión novedosa no logra actualizar su sensibilidad tan arraigada al léxico modernista. Su hábito no logra cubrir su corazón de viejas resonancias.